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Qué es el copyleft: significado, licencias y ejemplos

El copyleft usa el derecho de autor para que una obra siga siendo libre cuando se copia o se modifica. Aquí tienes cómo funciona, qué licencias existen y cuándo conviene usarlo.

Código abierto en la pantalla de un portátil, ejemplo de obra con licencia copyleft

El copyleft es una forma de licenciar una obra, ya sea un programa, un texto o una fotografía, que permite usarla, copiarla y modificarla libremente con una condición: las versiones derivadas que se distribuyan deben mantener esas mismas libertades. Dicho de otro modo, es un uso del derecho de autor que trabaja a favor de la cultura libre y no en su contra.

Piezas de un puzle compartidas entre varias manos, imagen del compartir igual del copyleft

En Fundación Copyleft llevamos este concepto en el nombre y sabemos lo mucho que se confunde: hay quien lo toma por una renuncia a los derechos de autor o cree que basta una «C» invertida para estar protegido. Aquí separamos lo cierto de lo que no, con datos de fuentes oficiales.

Qué es el copyleft: definición y significado

La palabra juega con copyright: si el copyright reserva derechos, el copyleft los reparte. Pero conviene no quedarse en el juego de palabras. Según el Proyecto GNU, que explica qué es el copyleft, se trata de un método general para hacer libre un programa u otra obra y exigir que todas sus versiones modificadas y ampliadas sean también libres.

La clave está en que el copyleft no renuncia al copyright, sino que se apoya en él. El autor sigue siendo el titular de la obra, y por eso mismo puede fijar las condiciones de uso. Esas condiciones, escritas en una licencia, dicen: puedes usarla, estudiarla, cambiarla y compartirla, siempre que quien reciba tu versión disfrute de los mismos derechos. Sin el respaldo legal del derecho de autor, esa condición no podría exigirse.

Si buscas el significado de copyleft o «qué es copyleft», la respuesta corta es esta: una licencia con «compartir igual» incorporado.

De dónde viene el término

Según cuenta Richard Stallman, hacia 1984 o 1985 Don Hopkins le envió una carta con la fórmula «Copyleft: todos los derechos revocados». Fue Stallman quien lo convirtió en mecanismo jurídico. Tras su pelea con Symbolics por el código de un intérprete de Lisp, decidió que el software libre necesitaba una protección que impidiera a terceros cerrarlo, y de ahí nació la licencia GPL.

Copyleft y software libre: no son lo mismo

El software libre es el que respeta cuatro libertades del usuario: ejecutarlo para cualquier fin, estudiar cómo funciona y adaptarlo, redistribuir copias y compartir las versiones modificadas. El copyleft es solo una de las maneras de garantizar esas libertades. Existe software libre sin copyleft, como el que se publica con licencias permisivas, y por eso al hablar de licencias de software libre conviene distinguir las que blindan la libertad en las copias derivadas de las que dejan elegir a quien reutiliza el código.

Cómo funciona el copyleft

El mecanismo tiene tres pasos. Primero, el autor declara que la obra tiene copyright. Segundo, añade una licencia que concede permisos amplios: usar, modificar y redistribuir. Tercero, esa licencia impone una condición de herencia: quien distribuya la obra o una derivada debe hacerlo bajo los mismos términos y, en el caso del software, entregar o poner a disposición el código fuente.

Una duda frecuente es cuándo se activa esa obligación. En la GPL, la condición se dispara al distribuir, no al usar. Una empresa puede modificar un programa GPL y utilizarlo en privado dentro de su organización sin publicar nada. Si entrega copias a clientes u otras entidades, ya hay distribución y toca ofrecer el código correspondiente bajo la misma licencia.

Lo que el programa produce tampoco queda cubierto, por regla general: si escribes un documento con un editor GPL, el documento es tuyo.

Tipos de copyleft: fuerte, débil y de red

No todo el copyleft pide lo mismo. La diferencia está en hasta dónde llega la herencia: a toda la obra combinada, solo a los archivos modificados o también a los servicios en red.

Copyleft fuerte

Es el modelo de la GPL. Si combinas código GPL con el tuyo para formar una obra más amplia, el conjunto debe distribuirse bajo la GPL. Los programas que se comunican a distancia, por ejemplo mediante tuberías o sockets, pueden tratarse en general como programas independientes.

Copyleft débil

Aquí la herencia se limita a una parte. La LGPL, pensada sobre todo para bibliotecas, permite enlazar el código con módulos privativos sin que estos pasen a ser libres, aunque las modificaciones a la propia biblioteca sí deben compartirse. La Licencia Pública de Mozilla (MPL 2.0) funciona a nivel de archivo: si cambias un archivo MPL, publicas ese archivo; los archivos nuevos que añadas pueden llevar otra licencia, incluso propietaria.

Copyleft de red

El copyleft clásico tenía un hueco: si ofreces un programa modificado como servicio web, nunca lo «distribuyes» y por tanto no debes publicar nada. La AGPL v3 cierra ese hueco con una cláusula (la sección 13) que obliga a ofrecer el código fuente a quienes usan el programa a través de una red.

Para seguir leyendo: Licencias Creative Commons: los 6 tipos explicados y cuál elegir

Licencias copyleft más usadas y licencia GPL

Hay decenas de textos en circulación, pero en la práctica casi todo se reparte entre unos pocos. Esta tabla resume los más habituales con la clasificación que hace GNU en su lista de licencias de software libre y la información de cada proyecto:

Licencia Tipo de copyleft Para qué se suele usar
GPL v2 y GPL v3 Fuerte Programas y sistemas completos
LGPL v2.1 y v3 Débil Bibliotecas que otros programas enlazan
AGPL v3 Fuerte, con cláusula de red Aplicaciones que se ofrecen como servicio
MPL 2.0 Débil, por archivo Proyectos que mezclan código libre y propietario
EUPL 1.2 Fuerte, comparable a la GPL Software de administraciones públicas europeas
CC BY-SA 4.0 Compartir igual Textos, imágenes, música y obras no software

La licencia GPL es la referencia. GNU recomienda la versión 3 para la mayoría de los paquetes, y mantiene la versión 2 como alternativa histórica que aún usan proyectos muy importantes. Ojo con un detalle de compatibilidad: la GPL v2 y la v3 no son compatibles entre sí por sí solas, salvo que el programa permita «esta versión o cualquier posterior». Por eso el código bajo «solo v2» no puede mezclarse sin más con código «solo v3».

La EUPL 1.2, la licencia pública de la Unión Europea, merece una mención aparte porque está oficialmente disponible en 23 lenguas y contempla expresamente la posibilidad de relicenciar bajo otras licencias recíprocas como la GPL o la AGPL.

Biblioteca con estanterías de libros, símbolo del conocimiento que el copyleft mantiene libre

La confusión suele venir de poner todo en la misma balanza. Conviene verlo en un eje: cuánto permite la obra y qué exige a cambio.

Con el copyright tradicional, el titular se reserva todos los derechos y el resto del mundo solo puede hacer lo que la ley o una autorización expresa permitan. En el dominio público no hay derechos que reclamar: cualquiera puede hacer lo que quiera, incluso cerrar una versión mejorada y venderla sin compartir los cambios. Ese es justo el riesgo que el copyleft quería evitar, y la razón por la que GNU explica que no basta con liberar un programa soltándolo sin más.

Las licencias permisivas (MIT/Expat, BSD, Apache 2.0) están en medio: conceden permisos amplios y casi no piden nada, normalmente conservar el aviso de autoría. Quien reutiliza el código puede publicarlo después con una licencia cerrada. El copyleft pide que lo derivado siga abierto y así protege la libertad de toda la cadena futura.

Para las obras que no son software, tenemos una guía sobre las licencias Creative Commons y cuáles encajan con el espíritu copyleft.

Ejemplos reales de copyleft

El copyleft no es teoría. Algunos de los proyectos más importantes de la informática y de la cultura en línea dependen de él:

  • El núcleo Linux se distribuye bajo la GPL versión 2 («solo v2»), con una nota especial que aclara que los programas que se comunican con el kernel mediante llamadas al sistema no quedan sujetos a la GPL por ese motivo.
  • El Proyecto GNU, origen de la GPL, publica herramientas como el compilador GCC bajo licencias copyleft.
  • WordPress, el gestor de contenidos con el que se hacen millones de webs, se publica bajo GPL, y eso condiciona los temas y plugins que lo extienden.
  • Firefox utiliza la MPL 2.0, un caso típico de copyleft débil por archivo.
  • Wikipedia publica sus textos con CC BY-SA. Desde junio de 2023, las ediciones nuevas se licencian en la versión 4.0; las anteriores siguen en la 3.0.

Como ves, el copyleft no está reñido con el uso profesional: cobrar por distribuir copias de software GPL es perfectamente legal.

En España, el copyleft también ha pisado los tribunales. En 2006, el Juzgado de lo Mercantil n.º 5 de Madrid absolvió a la Asociación Cultural Ladinamo en un pleito iniciado por la SGAE por comunicar públicamente música en su local, al tratarse de obras con licencia copyleft.

Imágenes copyleft y otras obras con licencia libre

Quien busca imágenes copyleft suele querer fotos o ilustraciones que pueda usar en su web sin pagar ni pedir permiso uno a uno. Lo normal es encontrarlas bajo CC BY-SA, que permite copiar, adaptar y usar la obra incluso con fines comerciales, siempre que reconozcas la autoría, enlaces la licencia, indiques si has hecho cambios y publiques tu versión con la misma licencia.

Fíjate en que no todas las licencias Creative Commons son copyleft. Solo las que incluyen «CompartirIgual» (SA) obligan a mantener la licencia en las obras derivadas. Las variantes que añaden «NoComercial» (NC) o «SinObraDerivada» (ND) limitan los usos, y Creative Commons no las considera aptas como obras culturales libres.

Para usar una imagen con garantías, sigue siempre estos pasos:

  1. Localiza la licencia exacta en la página de la imagen, no en el buscador que te la mostró.
  2. Comprueba la versión (por ejemplo, 3.0 o 4.0), porque las condiciones pueden variar.
  3. Guarda el autor, el título, el enlace al original y el enlace a la licencia para el crédito.
  4. Si la modificas, indica los cambios y publica el resultado con la misma licencia.

Mitos frecuentes sobre el copyleft

«El copyleft significa que no hay derechos de autor». Falso. Sin derechos de autor no habría forma legal de imponer la condición de compartir igual. El copyleft es una licencia concedida por el titular, no una renuncia.

«Es lo mismo que el dominio público». Tampoco. En el dominio público no hay condiciones, y el copyleft precisamente consiste en una condición.

«Es gratis y no se puede vender». No es así. Libre no significa gratuito: la GPL permite cobrar por las copias o por los servicios, con la obligación de acompañarlas del código fuente o de ofrecerlo.

«Si uso código copyleft, tengo que publicar todo lo mío». La obligación nace al distribuir y afecta a las obras derivadas o combinadas según la licencia. Si el uso es interno, no hay distribución. Con licencias de copyleft débil como la LGPL o la MPL, el alcance es aún menor.

«La C invertida tiene valor legal». No. GNU lo aclara: el aviso de copyright debe llevar el símbolo © o la palabra «copyright», y la C invertida en un círculo no tiene valor legal. Lo que protege la obra es la licencia que acompaña al aviso.

Cómo elegir y aplicar una licencia copyleft

Antes de escoger, hazte tres preguntas. ¿Qué quieres que ocurra con las mejoras que otros hagan sobre tu obra? ¿Quieres que se pueda integrar en productos cerrados? ¿Es software, o es un texto, una imagen o música? Según la respuesta:

  • Si quieres que todo lo derivado quede libre y se trata de un programa, la GPL v3 es la opción habitual.
  • Si publicas una biblioteca y quieres que se use también en programas cerrados, valora la LGPL o la MPL 2.0.
  • Si tu programa se ofrece como servicio en línea, la AGPL evita que alguien lo modifique y lo explote sin devolver el código.
  • Si trabajas para una administración europea, mira la EUPL.
  • Si es una obra creativa, como un texto, una foto o una canción, CC BY-SA es el equivalente cultural. No es para software.

Para aplicarla, el procedimiento es parecido en casi todos los casos: incluye el texto completo de la licencia en tu proyecto, añade un aviso de copyright con tu nombre y el año, y coloca en cada archivo una referencia breve a la licencia. GNU insiste en que la licencia debe incluirse íntegra, no en copias parciales.

Ten en cuenta también la compatibilidad. Apache 2.0 es compatible con GPL v3 pero no con GPL v2 por sus cláusulas de patentes. CC BY-SA 4.0 puede relicenciarse a GPL v3 en las adaptaciones, pero la compatibilidad solo funciona en un sentido. Para casos con consecuencias económicas, pide siempre asesoramiento jurídico: esta guía es informativa y no sustituye a un abogado.

Preguntas frecuentes sobre el copyleft

¿Qué es el copyleft y quién lo creó?

Es un método de licenciamiento que permite usar, modificar y compartir una obra a condición de que las versiones derivadas mantengan esas libertades. El término circulaba en ambientes informáticos desde los años setenta, pero fue Richard Stallman quien lo convirtió en mecanismo jurídico con la GPL, dentro del Proyecto GNU.

¿Cuál es la diferencia entre copyleft y copyright?

El copyright reserva al titular todos los derechos salvo los que autorice. El copyleft parte del mismo derecho de autor, pero lo usa para conceder permisos amplios y exigir que se mantengan en las copias derivadas. No son opuestos jurídicos: el copyleft existe gracias al copyright.

¿Puedes darme algunos ejemplos de copyleft?

El núcleo Linux (GPL v2), WordPress (GPL), Firefox (MPL 2.0) y los textos de Wikipedia (CC BY-SA) son los más conocidos. También lo son las herramientas del Proyecto GNU y muchas obras de cultura libre publicadas con CC BY-SA.

¿Se puede vender una obra o un programa con copyleft?

Sí. La GPL permite cobrar por las copias y por servicios asociados. Lo que no se puede es cerrar el código ni quitar a los receptores las libertades que la licencia garantiza, y si se entregan binarios hay que facilitar también el código fuente.

¿Cómo saber si una imagen es copyleft?

Mira la licencia en la ficha original de la imagen. Si indica CC BY-SA, es copyleft. Si no figura ninguna licencia, no puedes presuponerlo. Y recuerda que las que llevan NC o ND no son copyleft en sentido estricto.

¿Qué significa el símbolo del copyleft?

Es una «C» invertida dentro de un círculo, que alude de forma simbólica al juego con el © del copyright. No tiene valor legal por sí misma: lo que vale es la licencia.

¿Es válido el copyleft en España?

Las licencias copyleft se apoyan en el derecho de autor. Hay una sentencia del Juzgado de lo Mercantil n.º 5 de Madrid en 2006 que tuvo en cuenta música copyleft. Para casos concretos conviene consultar con un profesional del derecho de propiedad intelectual.

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